El Mundo Feliz de Alernaboy
Thursday, January 26, 2012
El 2012 ya se terminó... y las profecías también
Monday, November 07, 2011
Una diarrea mental que salió otra cosa pero que reconforta por el hecho de escribir...
Qué pedo. Aquí escribiendo. Sin ningún preámbulo pendejo, AQUÍ LES VA MI ENÉSIMA DIARREA MENTAL. Van a creer que es sobre el famoso bullying pero no, no era mi intensión, mucho menos para aquellos que saben qué es una diarrea mental en alernaland (qué mamón se leyó eso).
Bueno, al final de pinches cuentas hice un preámbulo… ¿Quieres leer mi post nuevo? Bienvenid@, ponte cómod@ y deja de ser productivo durante unos 20 minutos, que el mundo no se va a acabar si dejas de mandar ese reporte, al contrario le harás un favor a todos dejar de contribuir al engranaje de la bestia de siete cabezas y nombre blasfemo. ¿Te da weba leer? Visita mi facebook, sígueme en mi twitter y olvida esto, que no es para ti, ahí escribo puras idioteces y cosas más sencillitas de esas que disfrutan “leyendo” (que ya saben que para mí esas personas escanean, no leen) día a día y no da tanta weba porque en uno puedo decir que la semana ya empezó y hay que echarle ganas y en otro tengo 140 caracteres para decirles estupidez y media sobre temas banales como #siyofueradiputado o también sobre #queregresenlosexmenudo.
¿Todo bien? Listo. Comenzamos:
Les voy a contar sobre un morrillo, sí un morrillo, como dicen en el norte. En realidad era un niño, pero en el norte ya ven como son y les dicen morros a los niños… costumbres. Pues bien. Un niño. Como de unos 5 años. Que iba al Kínder y que en sus primeros días, ya fuera del lecho maternal, sentía ese gran vacío que la cuna, el calor y los cuidados de mamá le cubrían de cualquier amenaza externa.
Pero el niño debía aprender que la sociedad era compleja, difícil y algo rara. ¿Dónde más? ¡En la Escuelita! Fue entonces cuando se dio cuenta que el tener que vivir (y tolerar, batallar y/o aprender), ser un individuo, persona o ente social se necesitaba primero aprender letras, colores, formas y demás junto con un montón de palabrejas que se necesitan para relacionar todo aquello que pedía con solo levantar la mano, hacer un gemido mamerto o una mirada pendeja a la persona que lo crió en sus primeros años en esta esfera llena de agua, lava incandescente, humanidad fétida y contaminación que las grandes compañías causan para que este pendejo (si, su servilleta) que está usando su ordenador, escribiendo y contando esta inútil historia a horas en que debería de estar dormido ya que forma parte del sistema socioeconómico y necesita producir, crear contaminación involuntaria, calentar más su ordenador, contaminar este pobre mundo… y que seguramente a ustedes, mis pseudolectores les va valer pito este texto (como el mundo, los demás humanos y mi situación fisiológica) y ni van a leer completamente esta tarugada por su inmensa weba y mal hábito de no leer, aunque, claro, podrían refutarme que prefieren leer cosas fructíferas y no pendejadas como esta. Creo que ya me perdí… y creo que de alguna manera podrían tener razón.
¡Ah, sí! Les contaba del niño este… Pues bien, el niño entró al Kínder y vio que había muchos niños igual que él, uniformados y lamidos del copete porque entró a una escuelita de paga; si, de esas que pagas al mes una lana por aprender lo mismo que en una escuela pública pero sin gente de esa que sus padres no quisieran que conociera porque consideraban que merecía tener una educación excelsa y con gente bonita. Pero que al cabo de un tiempo el niño tendrá el gusto (o el infortunio) de conocer a los que salieron de la escuela pública ya que de una u otra manera debes socializar y convivir (que no significa estrecharles la mano o darles una palmadita en el hombro) y estar consciente de que forman parte de eso que le llaman sociedad y que, ni pedo, sangran igual que tú y el revolvedero de educaciones (que al final son las mismas) las reflejas y proyectas, como no sé, haciendo blogs pendejos ¡hahaha!
Este niño, al ver a todos aquellos chavitos uniformados como él y echando relajo por doquier, se dio cuenta que su mundo se había ampliado y que ya no estaría más mami para que le solventara todas sus peticiones. El niño creía que todo sería fácil y que eso de hacer amiguitos y reír juntos mientras jugaban a no sé qué mierdas era algo tan fácil como lo veía en los dibujos animados que le decían que no hay nada más bonito que hacer amigos y ser felices siempre. Pues no.
El primer día, o la primera semana, o al mes, o al segundo año, -no importa, ni siquiera están leyendo esto, ¡haha!- entendió que toda la mierda mercadológica que le encajaba la TV sobre hacer amigos y socializar era una vil mentira. Una mentira porque años después entendió de que la ley del más fuerte operaba no sólo en la jungla poblada de animales salvajes sino también en la sociedad (¿o zoociedad?). Pero, ¿cómo fue que lo entendió? Fueron tres momentos clave durante su estancia en el jardín de niños… O bueno, por lo general siempre son tres puntos clave que hasta en las pinches películas pendejas que ven en el cine las incluyen en la estructura de la historia, espero no me hagan escribirlas si no las saben, regrésense a la secundaria o a donde les enseñaron algo de Literatura y Narrativa… ¿Ah, no? Pues ya tienen wikipedia, búsquenle. La vida es mucho más fácil hoy en día y, si crees lo contrario, se ve que no sabes qué es wikipedia ¡hahaha!
Fueron tres puntos (o momentos) clave en el kínder. El primero, fue cuando lo culparon de una travesura que no cometió y lo llevaron al clásico “salón de castigados”, donde por lo menos le dieron la chance de que se llevara su lonchecito ricosito hecho por su mamita linda y querida, que ya no podía ver a esas horas y que ni pedo, si no le gustaba el lonchecito no habría forma de pedir otra cosa, ¡haha! Estando en el salón de castigados junto con niños y niñas más grandes, además de estar ahí por algo que no hizo, tuvo la desgracia de que una niña mucho mayor que él le aplastara con su zapato culero de brochecito y suela de goma el lonchecito que su mami le había echado a su mochilita con dibujos del Pato Donald feliz donde cargaba eso y dos libritos con dibujos felices.
Creo que ese momento ese morrillo jamás lo olvidará, ya que la monita aquella grandulona seguramente lo vio tan indefenso e inocente que se aprovechó, tal injusticia le hizo ver que la vida de niño de kínder no era fácil y que llorando podía calmar su rabia más no se reconstruiría automáticamente su sandwichito tipo transformer (Sandwichtrón! Transfórmateee!). No supo cómo los demás niños de su salón se enteraron que era tipo el presunto culpable; y por su vulnerabilidad infantil e inocente, casi todo el salón de clase se aprovechaba diciéndole y bromeando que cualquier cosa que alguien más hiciera, el salón le echaría la culpa a él sin deberla ni temerla.
El segundo momento clave fue cuando llevó el gorrito nuevo para invierno que su mami le había comprado la navidad pasada, cuando no iba al infernal kínder, y una mañana al entrar al salón de clase -apestoso a sándwich, cola y crayola- un niño le llega por la espalda y le quita el gorrito aventándolo por todo el salón y los demás niños siguiendo el mismo jueguito para que el morrito una vez más hiciera algún acto para echarle la culpa de algo que no había cometido y fuera castigado por la maestra, la ley de ese lugar.
El tercer momento fue cuando otro niño se había cagado en los calzones, el tipo de niño que si se cagaba en los calzones era porque no controlaba aún sus esfínteres o de plano le daba miedo el “mostro” que aparecía en el baño. Los salones de kínder, si de por sí apestan a cola, ahora con un niño cagado pues era dantesco el hedor. O qué, ¿ahora resulta que no saben y que ninguno de ustedes se cagó en el salón y dejaron el mojón humeante y caliente en el suelo, a un lado de su pupitre? No mamen.
Pues el chavito se cagó, y todos los del salón nuevamente señalaban con sus minúsculos índices, pero con sus maquiavélicas miradas al pobre morrito, que aparentemente sí había aprendido a zurrarse dentro de la taza del W.C., pero por el simple hecho de chingar y de ver si hacía algún movimiento en falso y verlo una vez más regañado por la maestra, reportado, llevado al salón de castigo y a un mar de lágrimas por pinches injusticias de la puta sociedad representada en un salón de 4x4, arreglos con papel maché, borreguitos sonrientes de algodón pegados en las ventanas, centenares de crayolas y gramos de plastilina.
¿Qué entendió este morrito mientras iba creciendo? Reprodujo lo mismo que le hacían en kínder pero ahora en la primaria, luego quizá en secundaria y así podemos irnos hasta llegar a la edad senil… Entendió que la sociedad no sirve como tal. Que aquello que le decía la botarga feliz en el monitor del televisor era una puta y vil mentira. Que los sueños muchas veces son sueños y nada más. Que el más cabrón y el que se siente más cabrón que todos algún día caería porque llegaba otro más cabrón. Que el ser cabrón no significaba nada en un lugar donde sus mismas reglas le exigen a autodestruirse y destruir a los demás. Pero aprendió algo más:
No valía la pena luchar por el gorrito bonito que le habían arrebatado, tarde que temprano aquellas personitas que se lo quitaron caerían; no valía la pena llorar por el lonchecito pisoteado porque aquella niña en un futuro la sociedad le pisotearía su autoestima como el sandwichito que aplastó. Creo que ahora ese morrito entendió que lo mejor era sentarse bajo un árbol y esperar a que sus enemigos cayeran uno por uno o por lo menos reir y sobrevivir en la pequeña sombra que ese árbol le da. Entendió que si reproducía la misma destrucción se estaría autodestruyendo. Entendió también que no era fácil llegar a esa postura y que los demás difícilmente llegarían a tomarla como ejemplo. Entendió que la gente se destruye para transformarse en algo surreal. Todo eso lo entendió. Si, lo entendió… más no lo aprobó.
¿Qué le quedó al morrito al final de las injusticias, las crayolas, los borreguitos y los berrinches de vulnerabilidad?
Su nombre.
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Tuesday, October 18, 2011
Alernaboy vs. El Pinche Mamón: De cuando tenía enjundia por escribir
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Tuesday, August 30, 2011
Mejor ya no opino nada
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Monday, May 16, 2011
Solo para decir que no te olvido...
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Tuesday, January 11, 2011
No soy artista, lo hago por necesidad...
Aquí haciéndoles perder su valiosísimo tiempo.
Ya pasó la navidad, el año nuevo y las miles de fiestas a las que fueron, donde consumieron más carbohidratos y grasa como nunca ¡yeah! Y para empezar este año 2011, sin celebraciones pendejas y eventos como el Bicentenario, la Iniciativa México y demás churradas y fiestas paganas que inventan pa' desviar la atención de "la gran familia mexicana", les traigo aquí un nuevo post para que desvíen sus mentes y distraerlos más de sus vidas productivas.
Así que, pónganse cómodos, recalienten los tamales y sírvanse su ponchecito con piquete porque ¡aquí vamosn'!
En el transporte urbano encuentras muchas historias; eres partícipe, voluntaria o involuntariamente, en muchas situaciones de cualquier índole. Conoces personajes dignos para un guión de Quentin Tarantino o para películas oportunistas clicheras como "El Infierno"; Se suben desde la señora con sus bolsas del mercado, los chavitos con sus mochilotas de la escuela dándole madrazos con ella a todo mundo y el viejito con bastón que sabe cómo putas pudo subirse pero ahí está. Si tomas el transporte todos los días a horas muy específicas, te encuentras a los mismos individuos; tal parece que se crea como una sociedad secreta donde nadie se dice nada o se dice lo suficiente, es un como un pacto de silencio. Es tan secreta esa sociedad que, cuando los ves llegar a la parada del bus te dices a tí mismo: "A webo, este wey se le hizo tarde" o "Chales, anda crudo este wey" también piensas cosas como "Oh dios! Ahora sí le hare plática, ¡no mames, qué hermosa se ve hoy!" Pero, sólo lo piensas y tus compañeros de viaje también piensan cosas de tí, cosas horribles que no debes saber.
Mis cuates, los artistas urbanos:
Dentro del fluir urbano, en los autobuses, el metro, microbús, calafias y peseras siempre suben aquellos personajes que los acompaña una guitarra acústica o traen el güiro custom (tipo la botella de Fanta y la pluma BIC) o algún instrumento musical de fácil maniobra para un espacio reducido como lo es un pasillo de un camión urbano. Estos personajes, por lo general, se suben al transporte mucho después de subirte y haber aposentado toda tu humanidad en uno de los asientos que hay en el vehículo. Por lo regular, los artistas urbanos aprovechan las terminales o las paradas donde existe más afluencia de pasajeros que buscan llegar a sus destinos, la razón es simple: Quieren tu dinero a cambio de "una bonita melodía".
Ellos justifican su "falta" de creatividad y empleo para que tengas un bonito viaje escuchando desde canciones de tríos hasta los últimos éxitos de Camila; puede que se suba un tipo con su quena y con todo el viaje andino y toque "el cóndor pasa"; o hasta los wannabe´s de AlexLora-Rockdrigo-CharlyMontana que con sus melodías te hacen pensar y recapacitar sobre el destino que le depara a la sociedad mexicana. Pero todos, todos dirán al ultimo que no son grandes artistas, que todo lo hacen para llevar un pedazo de pan a la casa en vez de andar robando o ahí de vagos o cualquier discurso que se les ocurra.
Pues bien, yo tengo mi top 3 de artistas del camión. O sea, son un pequeño grupo que han deleitado mis caminos y andanzas urbanas; y me cae que no he encontrado otros que los desbanquen. Y ya decir que es un top 3 es algo cañón. Así que ahí les va:
Number 3!!!!
Gandalfio Crisóstomo, el poeta de los Cielos!!
Este es un señor súper viejito. Le puse Gandalfio porque no se me ocurría algo más para que ubiquen al personaje. Pues Gandalfio es un ancianito que se sube cada vez que voy al centro de la ciudad donde resido y se sube en el mismo lugar, a la misma hora y con los mismos ropajes grisáceos y polvorientos. Gandalfio no ha conocido un jabón, por lo menos las muchísimas ocasiones en que se sube a deleitarnos con sus cuasi-homilías que las comienza justo y presiso cuando el autobús pasa frente a una pequeña parroquia de una colonia popular.
Dice el mismo discurso sobre la virgen, el juan diego, jesucristo, el papa y el diablo. De hecho, cuando llega al momento en que empieza la parte "infernal", tsss dantesco... Pinche Lovecraft le hace los mandados con todo lo que augura a la Humanidad. ¡Pinche Gandalfio rulea! Lo más curioso es que Gandalfio no es fantoche ni urban-star acá de esos que llegan y luego-luego a tocar y a mamar el palo con sus "Buenas a todos!! Les voy a tocar una melodía del famosísimo autor..." queriendo imitar al artista que admiran. Nel. Gandalfio, paga su boleto; escoge un buen lugar para sentarse; si se sienta a tu lado, te chingas, y a soportar su olor, pero neta vale la pena con escuchar su homilía y ver las caras de los demás pasajeros de "Pss ora?! Este loco qué onda?! O sea, chales!".
Gandalfio: you're the number three!!!
Number Two!!!!!
Madonno Arjona, el multidisciplinario!!!
El pinche Madonno es todo un puto caso, o bien, el puto Madonno es todo un pinche caso. Madonno es homosexual, por cierto y ya ven que hay homosexcuales que son muy creativos y cabrones para todo el pedo del arte y la mamada fantochera. Pero Madonno como que no va por ahí, aunque sea multidisciplinario. Cuando vi por primera vez a Madonno, pensé que iba pedir dinero a cambio de "un chocolate o una dulce golosina, la predilecta de niños y grandes que sólo por hoy te llevas 2 por el mínimo precio de...", por que se paró frente a todos y comenzó a dirigirse a nosotros con el clásico "buenas tardes a todos..."; y comenzó a contarnos del por qué iba cantarnos durante el trayecto que nos llevaría al infinito y más allá.
Para no hacérselas de emoción, Madonno nos contó desde lo que hacía al levantarse de su cama cada mañana, nos dijo cual era su desayuno, su comida y su cena; nos contó que nunca había cantado en los autobuses pero era necesario por que su familia anda jodida (como muchas en el país) y la crisis está cabrona. Luego nos contó de que el es dibujante y fue a pedir trabajo a un estudio de diseño pero lo mandaron a volar; nos relató que se puso a hacerla de niñero con sus vecinas y que se peleó con una por no sé qué causas; luego que, antes de decidir a cantar en los autobuses, ofrecía sus dibujos por una módica cantidad, pero que ya no tiene lana para comprarse otro "bloq de marquilla"; tuvo el tiempo para mostrarnos a todos sus grandes dibujos (creo que eso ya lo mandé a la papelera de reciclaje de mi cebrebro, por que eran horrorosos, pinches dibujos feos, pero que podrían ser de la onda kitsch) y ya cuando no tuvo más que platicarnos nos "deleitó" con "Take a Bow" de Madonna y "American Pie" versión Madonna, por supuesto. Para rematar el momento tan bizarro nos canta "Mujeres" de Ricardo Arjona, ¡vete a la verga!
And...
Numbeeeeeerrr One!!!
Luis Miguel de la Dimensión X!!!!
Han pasado más de 5 años y nadie ha podido desbancar al Luis Miguel de la Dimensión X. Conocido entre la farándula sólo como LMX, este señor ronda en los autobuses de Tijuana, México, por las mañanitas; cuando van todos a la escuela, el trabajo, la oficina, la tiendita, etc.
Lo chingón de LMX es que en realidad se cree el Luis Miguel original. Es un fan, como con muchos trastornos obsesivos porque, aparte de no usar más que su voz, hace su performance en los pasillos del autobús donde lo suban. O sea, LMX además de cantarnos los ultimos tracks de algún disco en vivo de Luis Miguel, nos reproduce el saltito clásico que se avienta el artista mexicano más pópular de las señoras y señoritas; LMX también se jala su melena, se inclina hacia un lado y enseña la dentadura con los gestos igualitos a Luis Miguel; y claro, como es un performance ensayado, cuando hay personas en el pasillo, necesita medir su espacio para no lastimar a algún pasajero cuando sube la patita pa'rriba y "júpale!".
Pero eso no es todo, LMX -como dije antes- canta las ultimas canciones de un disco en vivo y entre cada rola se avienta el choro que LuisMi dice y quedó grabado en el disco; es más, LMX se despide tal y como LuisMi lo hace en su disco y hasta reproduce los gritos y aplausos que se escuchan al final, ¡CON TODO Y FADE OUT! ¡Quiúbole!
Es tanta la peculiaridad de este artista del camión que, si no lo has visto y se sube a hacer su trabajo sí te cajeteas de la risa porque crees que lo hace de broma. Incluso, una vez, una de ésas secretarias vestidas con su trajecito azul de Bancomer, no se aguantó la risa y se carcajeó mientras estaba LMX en todo su esplendor. LMX, como todo buen artista, arregló la situación diciéndole "¡No te rías, amiga! Mira, ¡te dedico la siguiente canción!"...Aaaahh, porque para esto -y casi olvido mencionarlo- LMX, muchas veces carga con algunas flores para obsequiarlas a las más lindas pasajeras; y ésta chica risueña recibió un agradable presente en pétalos rojos de LMX. ¡¿Ah, verdaaad?!
Pues esto ha sido todo por hoy.
Este es el primer post del 2011. Espero hayan más. No escribo mucho, pero bueno, cuando quiero hacerlo trato de que sea algo interesante....sí, cómo no.
Sobressssss
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Thursday, October 07, 2010
¡Esos putos nos quieren enfermos!
En los 90s, cuando era más grande, la situación publicitaria en la "caja idiota" era la misma, quizá ya no veía tanta televisión y no notaba cambios en la programación de cortes comerciales, ¡haha! Seguían los gansitos, la pasta de dientes y de repente el sal de uvas Picot. Hasta que un día todo cambió. No sé si fue cuando a un pinche presidente wey se le ocurrió quitar los comerciales de cigarros que porque era un vicio fffeeeooo, cuando sí permiten anunciar la chela en los partidos de futbol de mediodía, siendo un vicio igual que el puto cigarro, claro, como ahora hay más niñas alcóholicas ya es más aceptado el alcohol en la sociedad y, claro, hay que RELAAAAJARSE y salirse de la "maldita rutina del trabajo que tanto nos ahoga".
Y bueno, si decides ver televisión un ratito (porque todos ustedes ya no la ven, ya que la consideran basura o, la neta, ni tiempo tienen por sus chambas, y se la pasan en otra televisión llamada computadora, entre haciendo el reporte mensual pa'l jefe y mandando el mensaje en la red social de su preferencia), lo más fácil es cambiarle de canal, claro, seguramente, todos ustedes lo hacen, si, en sus casas. Pero le cambias a otro canal o a otra televisora y en todos los canales hay un comercial o dos que duran como 5 minutos anunciándote la maravilla que salvará tu salud. Si tienes televisión de paga, no te salvas, ahí tambien sale el tonificador o la pastillita.
No olvidemos la mágica pócima para que los nenes puedan aguantar más en el mete-saca, o que las nenas disfruten más su mete-saca, ya que, bueno, ya la banda llega a su casa sin ganas de coger, necesitan pomadas y pildoritas. Ocasionando insatisfacción y una vida amarga llena de stress y necesidades inventadas...perdón, acabo de recibir un mensaje en mi celular.......listo, seguimos... =P Curioso es que anuncian que bajes imágenes de chicas muy lindas, chichoncitas, todas vulgares y luego piden quitar los anuncios de nenas masajistas y traviesas en los periódicos, que bueno, eso es un pleito de medios.
¿Saben qué? Ya me encabroné...
¡Que chinguen a su madre pinches medicinas!
Voy a fumarme una cajetilla de cigarros y me voy a tragar una hamburguesota...
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